Tu resumen 2025
Una mirada optimista sobre los resumenes de fin de año automatizados
Llegó el mes de diciembre y, con él, los resúmenes anuales de varias aplicaciones. Lo que empezó como una novedad de Spotify en 2016 se convirtió en funcionalidad obligatoria en casi todas las aplicaciones que utilizamos. Esta semana recibí mi resumen anual de YPF (para quienes no viven en Argentina, son estaciones de servicio donde se carga combustible). ¡En 2025 juntaste quichicientos puntos e hiciste un cambio de aceite! ¡Juntemos más puntos y cambiemos más aceite en 2026! ¡Yay!
Ahora, mientras escribo este mismo texto, me llegó una notificación de Linkedin avisando que está listo mi resumen anual. No se me ocurre nada más triste y carente de alma que un resumen anual de mi Linkedin.
O al menos esa fue mi primera reacción.
Este año fue duro para mí a nivel sentimental. Perdí dos mascotas con las que viví por más de una década. Perdí a un amigo. Perdí a mi suegro a manos de una estúpida que no sabe manejar sin mirar el celular. Pero también fue un buen año en otras cosas: tengo finalmente la casa con pileta que quise toda la vida; mis hijos tuvieron un excelente año escolar y social. Me casé con el amor de mi vida. Conseguí un diagnóstico que vengo buscando desde hace tiempo. La vida es buena. Y mala.
Estaba completamente negada a hacer un balance anual porque no importa cómo lo encare, es muy difícil no pensar el 2025 como el año que perdimos a mi suegro. El agujero que dejó en nuestra vida y en nuestra cotidianeidad es demasiado grande. Pero de pronto me encontré con todos estos “wrapped” o “recaps” de diferentes aplicaciones y algo se encendió adentro mío. Porque cuando pienso en el gran plano general de lo que fue este año, no tengo en cuenta los pequeños momentos. Y eso es lo que captura cada uno de estos “wrapped”. Momentos.
Gracias a Spotify y Youtube me acordé de lo mucho que disfruté Abracadabra de Lady Gaga cuando salió, y cómo me rompió la cabeza que dejé atrás la estética clean girl para volver a los outfits dignos de catedral gótica. Me acuerdo de pasar horas leyendo sobre cómo Gaga revive cada vez que la ultraderecha se posiciona como fuerza ganadora a nivel mundial.
También me acordé de lo mucho que me divertí escuchando a Ca7riel y Paco. De las tardes cantando hashtag tetas a los gritos con mi hijo mayor en el auto, muertos de risa porque él tiene una edad en la que eso todavía es gracioso sin ser degenerado y yo mentalmente tengo la misma edad.
También me encontré con el recap de Steam y todos los juegos que jugué este año. Como allá por mayo arranqué una nueva partida de Baldur’s Gate 3 dispuesta a pasarlo en la dificultad más compleja. Las horas de Stardew Valley co-op que metimos con marido las noches que teníamos un poco de libertad.
Y así cientos de pequeñas cosas. Hasta el recap de Linkedin me trajo alegrías. Primero, porque me recordó que este año trabajé en cosas que me gustaron mucho. Segundo, porque mucha gente que me contactó para decirme que fui la persona con la que más interactuaron.
Estas apps recolectan constantemente datos de nuestra conducta. Con esos bytes fríos confeccionan reportes que después nos muestran con un lindo diseño encima. Pero en el momento en el que nuestra naturaleza humana se cruza con esa información y les da un significado, esos datos se transforman. Ya no son solo campos en un Excel. Por eso, y muy a mi pesar, me proclamo en defensa de los recaps. Aguanten los recaps. Que sirvan como ayuda memoria de todo lo que nos pasó en un año. Lo lindo, lo feo. Aquello que por separado parece intrascendente, pero leído en conjunto se transforma en pequeños momentos que hacen más llevadera la vida.
Gracias por leer y, como dicen en mi familia, si no nos vemos, ¡Felices fiestas!
Pssst: Hola, amigos, mi resolución de Año Nuevo es tomarme más en serio este espacio. Para eso necesito comprar mi independencia. Por eso estoy lanzando un tier pago para quienes se quieran sumar. Es totalmente opcional y no va a afectar las entregas semanales. La idea es sumar de forma quincenal contenido extra para quienes se sumen.
¿Qué contenido?
La curaduría del caos: un espacio para compartir todas esas cosas fantásticas que encuentro y que vale la pena consumir. Papers, arte, recursos, juegos, etc. Con reviews, amor, y libres de IA (salvo que sean recursos sobre IA, ustedes entienden)
Bytes ilustrados: vuelven las infografías pero solo para los VIP porque el algoritmo no las sabe apreciar
Build in public: porque yo sé que a ustedes les encanta ver cómo un proceso desordenado se transforma en algo terminado
Si se quieren unir a esta aventura (sin obligación, eh) les dejo el link por acá:
Ahora si ¡Gracias por leer!
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Hoy vi mi recap de Cursor 🫣! El jugo que le estoy sacando a esos 20 dólares!
Mi recap de Steam es una tristeza porque en algún momento del año volví al Diablo 2 resurrected y Steam ni se entera de ese vicio 😂
Te imaginas el wrapped de tg? Yo sin día estaría en el %.9 de personas que más te rompieron las pelotas.