Oda a los medios físicos
Feliz viernes, códigonautas ¿Cómo andan? Yo estoy acá muerta de risa con la descansada que le están pegando a Sony y su anunció de dejar el mundo físico.
Por si no lo vieron les cuento, Sony anunció oficialmente que a partir de enero de 2028 dejará de producir discos físicos para todos los nuevos lanzamientos de PlayStation.
Cualquier videojuego que se estrene después de enero de 2028 se venderá únicamente a través de la PlayStation Store o mediante códigos de descarga digital en tiendas tradicionales (el famoso formato “código en una caja”).
El detonante responde a que casi el 80% de sus ventas de juegos completos ya son digitales. Este anuncio se sumó además al de Rockstar Games, que confirmó que GTA 6 tampoco tendrá disco físico, sino solo código de descarga.
En respuesta al comunicado algunas marcas decidieron lanzar sus propias campañas “en chiste” para aprovechar el revuelo de la situación. La mejor por lejos fue la de GitHub. Lanzaron una campaña real llamada “Repo CDs” anunciando que “en vista de los recientes acontecimientos con el formato físico”, le darán la oportunidad a los desarrolladores de guardar su repositorio público de código en un CD real y enviárselo a su casa por correo.
El límite es de 1000 copias físicas para los primeros que se anoten.
Algunas otras cadenas se sumaron al chiste, por ejemplo la cuenta de Domino’s Pizza publicó un comunicado corporativo ultra serio anunciando que a partir de 2027 dejarán de producir pizzas físicas para pasar a un formato exclusivamente digital.
Explicaron que los clientes ahora podrán “descargar códigos de sus pizzas favoritas” y, utilizando el poder de la imaginación, “disfrutarlas de forma puramente virtual”.
Hermoso.
El apoyo de lo físico
A mi me gusta trabajar con medios físicos, hay algo del lápiz rozando el papel que genera una pausa extra, un espacio donde las ideas permean mejor.
Hoy particularmente estoy trabajando en un logo para una plataforma. Tengo una idea abstracta en la cabeza que no logo bajar del todo al papel, pero se que quiero que tenga formas robustas y cuadradas.
Mirando referencias de tipografías para empezar a bocetar recordé que tengo un libro que me regalaron hace mucho tiempo. Un catálogo de fuentes gratuitas. En el momento que me lo regalaron me gustó pero también me pareció ligeramente inutil. Por qué querría tener en mi biblioteca algo que puedo conseguir online cuando quiera.
Hemos pasado numerosas mudanzas. A veces vive en mi biblioteca personal, otras veces en el living con los libros de la “coffee table“.
Hoy, más de una década después lo levanté por primera vez con genuino interés.
En unos minutos identifiqué algunas formas que me gustaron, busqué los archivos y me puse a probar diferentes variantes. También marqué algunas páginas (usando figuritas del mundial repetidas) para revisar más adelante porque encontré referencias visuales que me gustaron para otros proyectos. A blog post could never.
No sé cual fue la motivación de hacer este libro en el momento de su publicación. Dudo mucho que se haya pensado como archivo a futuro, pero hoy en este mundo cada vez más efímero a mi me alegró la mañana. Es un pedacito de realidad, tangible, con aplicaciones reales de cada una de las fuentes y un poco de historia detrás de su creación. Hay algo profundamente humano en este libro. Algo que hace mucho tiempo dejé de sentir con el contenido en internet.
De más está decir que pienso bajar todas las tipografías y hacer mi propio backup digital para tenerlas a mano.
Tengo un pensamiento a medio formular relacionado al futuro de las profesiones, la capacidad de manipular la realidad y los medios físicos. Y no me refiero necesariamente a que las únicas profesiones rentables van a ser aquellas que requieran trabajo manual. Es otra cosa, algo que tuvimos y perdimos en la era del streaming y la inmediatez. Hubo en algún momento una curiosidad que se despertaba de la necesidad. Cuando para escuchar la música que a uno le gustaba tenía que salir, recorrer, buscar. Hablar con otras personas. Todo eso nos formó en caracter, paciencia y capacidad de resolución.
Es un algo que no sé como replicar hoy en día, si quisiera por ejemplo fomentar esa curiosidad en mis hijos. El mundo actual no nos da incentivos para querer investigar de forma analógica. Pero hoy con este libro tuve un momento de esperanza, quizás sea un buen lugar para empezar.
Cuénteme ustedes ahora que refugios físicos encuentran en esta realidad actual.
Eso es todo por ahora, nos vemos la semana que viene
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