No te vas a quedar sin trabajo por culpa de la inteligencia artificial
El culpable va a ser un humano, siempre
Otra semana que empieza, otra tanda de mensajes en mi inbox. El mensaje que más se repite una y otra vez:
¿La IA nos va a reemplazar a todos?
Quizás pequeño padawan, quizás.
Llegó el momento de tener una conversación honesta. No te vas a quedar sin trabajo por culpa de la inteligencia artificial. Te vas a quedar sin trabajo porque el trabajo de tu jefe es hacer felices a sus inversores.
Toda esta conversación sobre el futuro en la era de la IA tiene mucho más que ver con el comportamiento humano que con las capacidades de cualquier computadora.
Que quien tiene plata pone las reglas no es nada nuevo. Creo que en este punto las personas que históricamente tenemos más dificultades para la inserción laboral lo sabemos bien.
Siempre existe ese miedo de que no te elijan por algo que no podés cambiar: tu género, edad, composición familiar.
Ahora la culpa de que no nos contraten es que somos humanos. Complicado salir de esa.
Sergio lo resume mejor que yo:
No sé si a Sergio esta situación le provoca alegría. Si ese es el caso, qué mal por él, ojalá se mejore. Pero el mensaje sirve igual.
Es el peso del costo hundido, del que pensó que se salvaba, logró estabilizarse un poquito y tiene el miedo a que le quiten eso que logró. Los que tuvimos que trabajar por lo que tenemos siempre vivimos con ese miedo de un día perder todo.
Ya hablamos de esto en una edición anterior. Aprender a programar en tres meses como estrategia de ascenso social ya fue. Esto no le quita mérito a la profesión ni a los muchos profesionales que empezaron con un curso de tres meses, se siguieron formando y hoy en día ocupan puestos en todos lados.
Tampoco le quita validez a las ciencias de la computación, que siguen siendo una carrera viable. Simplemente no para estudiar tres meses y conseguir trabajo. Eso nunca fue viable ni siquiera en la cresta de la ola, pero es un mito que a mucha gente le gusta creer y del cual es difícil despegarse.
¿Alguna vez se sentaron a comer un asado entre founders? Yo sí, muchas veces. La gran mayoría son personas normales, con vidas normales y un plan para sacar adelante un proyecto. No son malas personas, pero tampoco son benefactores. Su interés prioriza la seguridad de su negocio y su responsabilidad hacia sus inversores.
La relación con sus empleados tiene una capa de abstracción. Es utilitaria. Todos somos un poco bots a los ojos de nuestros empleadores. Cuantos menos problemas traigamos a la mesa laboral, mejor.
La IA no se embaraza, no se enferma ni se deprime después de un divorcio.
Tampoco inventa nada nuevo. Y es carísima. Al menos por ahora.
El punto es que los emprendedores son humanos y hacen todas las cosas que hacen los humanos: preocuparse, velar por sus intereses, intentar no quedar como un idiota en frente de todo el mundo.
Por eso no me sorprende ver por ejemplo a Jack (ex-twitter) anunciando que va a dejar ir al 40% de la empresa para reemplazarlos con equipos más pequeños e inteligencia artificial.
Como consecuencia directa del anuncio, el valor de las acciones de Block, su empresa, se disparó. Jack le está dando al mercado lo que el mercado quiere escuchar. La realidad no importa. De hecho, Sam Altman, CEO de OpenAI (los que hacen ChatGPT) ya utilizó el término AI-washing para referirse a las empresas que usan la IA como excusa para despedir masivamente por otras razones.
En todos mis años compartiendo la experiencia de emprender me encontré con un discurso muy negativo que hace hincapié en que el emprendedurismo es una forma enmascarada de precarización laboral.
Tenés que estar loco para no optar por beneficios pagos, jubilación, seguridad. Emprender va en contra de defender todo eso, lo definen como un ataque directo a los derechos laborales.
Y aquí con permiso *se pone el sombrero de papel aluminio*, creo que hay un poco de verdad en ese discurso.
También creo que hay interés por quitarnos el trabajo puramente intelectual como recurso de ascenso social. Por eso nos están tratando de convencer de que todos tenemos que ser carpinteros o electricistas.
Todos con trabajos utilitarios.
*Se quita el sombrero de papel aluminio*
No quiero dar lugar a malas interpretaciones, no hay nada malo con los oficios. Tampoco son indicadores de inteligencia ni de educación.
Mi problema con todo esto es otro. Hablamos de conseguir trabajo porque nos da seguridad y beneficios, pero que dependen del humor de seres humanos que no tienen nuestros intereses como prioridad. El día de mañana se les ocurre que todos los carpinteros pueden ser reemplazados por robots y vamos a estar en el mismo lugar.
No importa si la IA mejora o no. Si al jefe se le mete en la cabeza que es mejor para su negocio, nosotros vamos a pagar el precio de esa decisión. Si a nosotros ya nos echaron, no importa si la decisión al final era la equivocada.
Creo que la pregunta que nos tenemos que empezar a hacer no es si la IA nos va a reemplazar.
Nos tenemos que preguntar si queremos que nuestro futuro dependa de los caprichos de unos pocos y sus burbujas.
Y construir con eso en mente.
Gracias por leer. Perdón por el rant.
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