Creer o reventar
Qué pasa cuando mezclamos espiritualidad, tecnología y la ilusión del azar
Hace unos años estaba de vacaciones en Villa Gesell, emblemático balneario de la costa bonaerense. Con mi marido y nuestro hijo mayor (por aquel entonces hijo único) íbamos camino a cenar con mis suegros. Al llegar al restaurante, solo quedaba un pequeño hueco para estacionar. Le sugerí a Juan buscar otro lugar, pero él, con su confianza habitual, se ma…


